domingo, 18 de julio de 2010

La banana con cierre

Sí, ya esta inventada!… ¿Seguro que no? Yo vengo escuchando que está inventada desde comienzo de los 80. En fin, no importa. Lo que si importa es que por más geniales que podamos ser, a alguien ya se le ocurrió la misma idea que a nosotros.
¿Si es plagio? La verdad que no sabría decirlo. Hay veces que puede ser, y que es muy obvio. Otras puede ser que no, o que si pero que parezca que no ya que no se hace de manera burda.
Por sugerencia de Alberto Montt, le dí una espiada al blog Semejanzas, editado por estudiantes de Ciencias de la Comunicación, quienes desarrollando su tesis sobre coincidencias en el rubro artístico crearon este blog centrándose en el humor gráfico y coordinado por Eugenia Gomez Rizzo. En el mismo hay un gran ejemplo de cómo se puede caer en ésta trampa de “plagiar” (consciente, inconsciente o simplemente a propósito) el trabajo de colegas, o simplemente tener la misma idea al mismo tiempo y en distinto lugar.
Mirando detenidamente los ejemplo se llega a la conclusión que en varios casos se cayó en el lugar común y que, creo, no hubo mala intención.
Júzguenlo ustedes.

Fuente: Semejanzas

Vía: Alberto Montt

2 comentarios:

Mariano dijo...

Calculo que muchas veces canalizamos mucho de lo que nos gusta, lo que absorbemos, de fomra inconsciente. Y es indiscutible que a todos nos pasa. El punto está en las veces que dicha influencia pasa de ser tal y se convierte en plagio descarado.
Hay de todo, y en ese todo, todo se nota.

Abrazo.

Isidoro Ambasch dijo...

Hace un tiempo en taringa vi un post que tenía 50 ejemplos de "plagios" en las historietas argentinas; pienso que algunos son los "chistes fáciles" y que es muy probable que 2 artistas piensen en lo mismo, otras veces como dice mariano, son influencias o "citas", pero otras te das cuenta que son un choreo atroz.