martes, 29 de marzo de 2011

¿Zapatero a su que?

Photoshop, Illustrator, Flash, son algunos de los programas que permiten realizar tareas ajenas a su función principal. ¿Es útil, por ejemplo, que un programa de retoque fotográfico realice 3D? Todo va a depender de nuestras necesidades.Hablar de Adobe Photoshop, es hablar del programa de retoque fotográfico por excelencia. Sus características profesionales en el manejo de perfiles de impresión hacen que… ¡Paren! ¡Paren! ¡Paren las rotativas!
Si bien es una realidad absoluta que Photoshop es un programa de tratamiento fotográfico, no es lo único que hace.
Actualmente, además de permitir trabajar vectores como viene haciendo desde hace varias versiones anteriores, nos brinda la posibilidad de trabajar video e imágenes 3D. Pero no solo como una posibilidad de simple apertura, sino como un mini editor de video y 3D.


Mas allá de Photoshop, existen muchos programas que poseen la particularidad de trabajar con elementos “ajenos” a los que motivaron su creación, como en el caso de Photoshop, la edición fotográfica.
Fíjense por ejemplo, y por citar algún software foráneo al mundo del diseño que permite trabajar con distintos menesteres, el Microsoft Word. El mismo, permite crear páginas Web. Obviamente que ésta página no será como un sitio creado con Adobe Dreamweaver, pero que lo hace, lo hace.
Con el lanzamiento del Creative Suite 4, me vi obligado a adentrarme en un mundo al que le estaba escapando hace varios años: el mundo de la ilustración 3D.
No porque no me interesase el 3D, sino porque trabajar con él, implica trabajar con una maraña de ventanas y menús, totalmente distintos a los que estoy acostumbrado.
Mi gran asombro, y porque no alegría, al ver como se incorporaba el 3D en el Photoshop Extended CS3, fue grande pero duro poco, ya que con la llegada del CS4, se reavivo el motivo por el cual le escapaba a los programas 3D.
Es que en el Photoshop Extended CS3, la incorporación 3D se vio acompañada de unas pocas herramientas en la barra de Opciones, mientras que en el CS4, esas intuitivas herramientas dieron paso a ventanas con gran cantidad de comandos propios de los programas de tres dimensiones.
Cosa similar podría contar sobre las animaciones. Con la desaparición del ImageReady, Photoshop permitió crear directamente en él, animaciones cuadro a cuadro. Eso sin contar la incorporación de Adobe Fireworks, programa ideal, entre otras cosas, para las animaciones Gif.
Sin embargo, la simple e intuitiva ventanita que, en Photoshop, permitía agregar un cuadro al lado del otro, le dejó el lugar a una línea de tiempo llena de opciones de ediciones Keyframe, con características similares al Adobe Premier o al Adobe After Effects.


Nobleza obliga, la ventanita de los cuadro a cuadro no desapareció, pero ¿Quién preferiría trabajar con algo tan arcaico, teniendo la posibilidad de animar máscaras, efectos y hasta agregar sonido? Yo.
Pero como mencione al principio, no solo Photoshop es un programa todo terreno. Su hermano mayor - fue creado un tiempo antes que Photoshop -, Adobe Illustrator, también posee motores internos “intrusos” a las imágenes vectoriales. Bueno, en realidad no tanto, ya que la edición de animaciones Flash o los elementos 3D también trabajan con vectores.
Pero, ¿Cómo es posible que un simple programa de creación de logotipos e ilustraciones termine editando archivos de animación y 3D?
Esta bien que las animaciones no se hacen directamente en Illustrator pero si se exportan como tal. Pero el 3D si.
Si bien es verdad que el manejo de 3D es muy diferente al renderizado tradicional de los programas 3D, inclusive al propio Photoshop, la forma de trabajar se debe a la decisión comercial de descontinuar el Adobe Dimensions 3.0, programa 3D que Adobe dejo de fabricar allá por el año 2005, e incorporar su motor al Illustrator.


No se si será verdad que el que mucho abarca poco aprieta - eso opinaba yo de programas como el Corel Draw -, pero si creo que si bien es muy importante estar actualizado en las nuevas tendencias del mercado, no solo en lo referente al diseño mundial de nuestra parte, sino a las nuevas tecnologías aplicadas al diseño por parte de los desarrolladores de software, no me parece correcto que programas específicos comiencen a incorporar tecnologías, ajenas a su concepción primaria, por el simple hecho comercial de abarcar mayores segmentos del mercado.
Si analizo puntualmente las últimas novedades relacionadas con el retoque fotográfico incorporadas a Photoshop en sus ultimas versiones, son muy pocas.
Tengo miedo que ocurra como ocurrió con varios excelentes  programas que comenzaron a mutar hacia distintos segmentos, ajenos a sus funciones primordiales, y terminaron victimas de un gran ostracismo.
Siempre fui un fervoroso seguidor del dicho “Zapatero a su zapato”, y ahora me encuentro ante la disyuntiva de si debo aprender o no el manejo de herramientas 3D y de video, cuando solo quiero poder enseñarles, a mis alumnos, a retocar imágenes con Photoshop.
No se. Seguramente pienso así porque me estoy poniendo viejo.

Publicado originalmente: Revista Digital Design nº 02 (Red Users)

jueves, 17 de marzo de 2011

Adiós don Julio


Fue uno de los más grandes ilustradores que tuvo la Argentina.
Con su técnica inconfundible e impronta vanguardista (aun hoy sus ilustraciones lucen frescas) supo ser el referente de la ilustración publicitaria para varias generaciones de ilustradores, obviamente en la cual me incluyo.
Nos conocimos hace algunos años. Tuve la fortuna de poder llamarlo de amigo, y la alegría de que me regalase una ilustración mía, en la cual no solo utilizó su impecable técnica, sino que utilizo una especie de servilleta de papel para realizar el vestido de novia de mi esposa, ya que también la incluyó en la ilustración.
Con todo debo confesar que hubo una gran equivocación en la imagen. Es que el sabiendo de mis “dotes” musicales, me incluyó en el dibujo tocando la batería. El problema fue que utilizó una imagen de referencia de un baterista zurdo. Yo soy diestro.
De más está decir que si es necesario comienzo a tocar la batería de forma cruzada para que la ilustración no pierda el valor que por si misma posee.
Más allá de la anécdota y el chascarrillo, hoy me entere de la triste noticia que el pasado 2 de marzo Julio se fue. No puedo decir de gira ya que si bien era un artista, un gran artista, como dibujante no salía de giras, aunque nobleza obliga, no nos podemos olvidar su viaje a Estados Unidos para trabajar en varias agencias de publicidad.
No era joven, tenía 82 años, pero tenía un espíritu más adolescente que el de muchos quinceañeros, no solo por las ganas de seguir viviendo, sino por la constante búsqueda de agiornarse en lo que a su trabajo se refería. Eso sin contar los partidos de fútbol con “pendejos” (según sus propias palabras) de 40 y pico que solía disputar a pesar de su longevidad, aunque en la cancha no se le notasen los años.
Se fue un grande. Te vamos a extrañar Julio.

Julio Freire web

sábado, 12 de marzo de 2011

Las apariencias engañan

Ya es muy común ver personas completamente carentes de carisma, más bien bordeando la completa timidez, y con un aspecto corporal muy lejano a un ganador, maravillar a propios y ajenos en presentaciones televisivas que terminan llevando a la audiencia a un mar de lágrimas.
Así pasó con la escocesa Susan Boyle y con el británico Paul Potts, quienes maravillaron a la audiencia del show televisivo británico Britain's Got Talent.
Nuevamente esto ha ocurrido. Esta ves en Rumania.
Vale aclarar que no soy para nada fanático de la opera, todo por el contrario. Pero eso no me impide de reconocer a un verdadero talento. Y es esto lo que se puede apreciar en ésta presentación del programa televisivo Rumania tiene talento (Românii au talent).
Rozando el raquitismo, a diferencia de las grandes proporciones de la española Montserrat Caballé, o de las magnánimas sopranos - aunque Maria Callas no fuese para nada corpulenta -, acompañados con anteojos mas cercanos a un nerd que a un cantante lírico, Iustin Narcis Ianau, un adolescente rumano de 15 años, dejo boquiabiertos no solo a la platea del show sino también a los tres jurados que debían juzgar su interpretación de O mio Babbino caro de Puccini.
Si bien a los sopranos, quienes poseen un timbre claro y brillante, mas precisamente el registro vocal mas agudo de la voz humana, en contextos corales y operísticos se los identifican mas con las mujeres, las cuales suelen entonar esas melodías, también los niños, antes de entrar en la pubertad, pueden ser descritos dentro de ese contexto operístico. Estos mismos, ya entrados en la adolescencia, suelen perder el tiple infantil, salvo que se engloben en los conocidos castratis, hombres a los que se les amputaban los testículos para que no experimentaran el cambio hormonal.
Sea por un problema hormonal, o simplemente por una maravilla de la naturaleza, la cuestión es que Iustin Narcis Ianau hace justicia al término soprano, el cual en su raíz latina, que proviene de súper, supra, significa sobre o por encima de, y en italiano, la definición que mas encaja en las cualidades de este pequeño rumano, significa superior.