viernes, 3 de agosto de 2012

Leer libros libres o simplemente soy un neandertal de la gráfica

“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay, Dios!...” canta el músico panameño Rubén Blades, junto con Willie Colón, en su salsera canción Pedro Navaja. Y es una gran verdad.
Tal vez pueda parecer que el título no tenga ningún sentido, ni siquiera al terminar de leer el post completo, pero puedo decirles que si saben leer entre líneas percibirán que tiene muchísimo sentido. No es secreto que soy una persona mayor… bueno tal vez no tanto pero estoy a puertas de cumplir medio siglo… o sea: un señor mayor. Y si bien no llegué a trabajar directamente con plomo (si leen un libro de la historia de las artes gráficas sabrán de que estoy hablando) lo conocí muy de cerca. Yo comencé con la era fría, o mejor dicho de la tipografía en frío. Tipómetros, galeras, cálculos tipográficos, cera, cemento de contacto, tiralíneas, Rotrings, IBM de bocha, eran algunos de los vocablos utilizados por aquellas épocas. Píxeles, JPG, PDF eran palabras que no existían, y ni los mas audaces escritores de ciencia ficción cavilaron en crearlas por aquel entonces.


Aclaro que hace 34 años que me dedico al mundo de la gráfica, si treinta y cuatro años, y en estos años, mi vida laboral se vio desmembrada entre algunos países, principalmente Argentina y Brasil. Y es en el país verde amarelo que inicié no solo mis estudios de diseño y artes gráficas, sino que también fue donde comencé a dar mis pininos profesionales en el área, si bien ya había comenzado a trabajar en gráfica un par de años antes en Argentina.
Este preámbulo es para contarles que cuando decidí volver a la Argentina (perdón de ser tan cacofónico) a comienzo de la década del 90 conocí el trabajo de un estudio de diseño que, a mi entender, fue uno de los mas grandes que hubo en este país. No!, no hablo del homónimo del escritor y poeta inglés, sino de unos muchachos, por aquel entonces, que realizaban trabajos de altísimo nivel: Piazza Rementería. Uno de sus trabajos, tal vez el más revolucionario, surgió en 1996. Era la revista Seventh Heaven la cual  estaba directamente relacionada con el mundo de la música, más específicamente con el rock progresivo, surgiendo de sus páginas la historia, en castellano, de bandas musicales de la talla de Yes, Genesis, Emerson Lake & Palmer, King Crimson o Pink Floyd, por poner algunos ejemplos. Como buen fanático del rock y del diseño, me compre las cuatro ediciones publicadas, las cuales aun conservo no solo por su valor histórico, sino por su calidad, aun actual, de diseño de alta calidad.


Quiso el destino, o la vida para darle sentido al inicio de este texto, que un par de años después terminase participando de manera indirecta en otro proyecto de similares características, la revista ToolBook que casi que inmediatamente pasó a llamarse CommTools. No solo participé con un trabajo en la primera edición de esa revista, sino que un par de números después me mencionaron, con nombre y apellido, en una nota sobre el extinto MMugAr, uno de los grupos de usuarios más importantes de Macromedia a nivel mundial, con más de 5.000 miembros activos.
Pasa el tiempo, y la realidad de la Argentina, y surge RedArgenta un nuevo y revolucionario proyecto. Como corresponde a un buen profesional que se jacta de serlo, termino adquiriendo varios de sus productos.
Una de las grandes alegrías que me dio ser un profesional del mundo gráfico, es poder terminar convirtiéndome en colega, y en algunos casos hasta amigo, de varios de mis ídolos, como Julio Freire, Ernesto Gracia Seijas, Juan Zanotto, Benicio, Gabriel DiToto, Jose Neustadt, Daniel Higa, solo por nombrar algunos.
Entre estos grandes maestros, e íconos, de las gráficas, también se encuentra Mario Spina.
Si bien Mario es alguien que no necesita presentación, para aquellos que no están seguros de quien sea, les cuento que es uno de los mas afamados docente y formador de emprendedores, así como también ilustre diseñador, editor y emprendedor independiente.
Demás está mencionar que entre sus credenciales figura haber participado en los proyectos Seventh Heaven, ToolBook, CommTools y RedArgenta.
Hoy es el director-fundador de Leer Libros Libres, entre otros proyectos, cuyo principio básico es realmente muy interesante.


Quiere nuevamente la vida que en el día de ayer, el cual en lo particular fue un día más bien triste por algunos temas personales, me lo encuentre en el Encuentro Latinoamericano de Diseño de la Universidad de Palermo, lugar donde se encontraba a raíz de su conferencia "Emprender desde cero".
Teníamos pendiente un café, el cual se mantiene pendiente aun, pero pudimos charlar por largo rato, recordando los inicios del DTP (sigla que ya no se utiliza pero que significaba Desktop publishing, denominación en inglés de lo que se denomina publicación de escritorio o autoedición) y todo el trabajo que implicaba realizar una simple separación de dos colores, o escribir un texto curvo, entre otras cosas que hoy en día se realizan pulsando un simple comando.
En el medio de este extraordinario coloquio de historia que compartíamos, aparece uno de los mentores de muchos de los proyectos aquí mencionados: JorgePiazza.
Finalmente aquí viene el eje motivador de este post… Mario le pregunta a Jorge si conocía a Marcelo Monzón, o sea a mi, a lo que Piazza le responde que si de nombre pero no había tenido el gusto de conocerlo (me) personalmente.
De mas está aclarar que esa simple frase me remontó veinte años atrás, cuando regresé a la Argentina y quedé maravillado con la creatividad del equipo de trabajo de Piazza Rementería, del cual él era mentor y donde Mario participaba activamente.
Y con ese pequeño logro personal, y con una sonrisa de satisfacción en el rostro, terminé un lluvioso día que había comenzado de forma muy amarga.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay, Dios!...

2 comentarios:

Mario Spina dijo...

que loco... hace muchos años que admiro al mago del Fotoyop (como le decimos en el barrio) -leasé Marcelo Monzón-... resulta que este ser barbado se fue cruzando en mi vida, unas pocas veces en persona, pero muchísimas a través de los tutoriales y consejos que le dieron la fama que ostenta... y ayer (jueves lluvioso y gris) nos cruzamos en un pasillo de la UP... y nos quedamos charlando un par de horas y viajamos juntos en el 132... lo que nos quedo pendiente es un bife de costilla en Rosemary, alla por Rawson y Lezica... en breve se hara justicia y nos sentaremos a la mesa, tinto de por medio, a seguir hablando de cíceros, picas, pixeles, adobes y softwares libres (mi mision en esta vida es convencerlo de que use GNU/Linux, ya lo lograré).
Sos un grosso Marcelo, sabelo.
el Mario

Marcelo Monzón dijo...

Digamos que el brote germinó, así que te va a ser tarea fácil.
Lo único es que me suena disonante GIMP Master…
Con respecto a ser grosso, lo asumo. Pensá que son 115 kilos…
=P
Vamos por el bife de costilla en Rosemary!!